Gastronomía sostenible: ¿sabes qué hay detrás de lo que comes?

La Real Academia Española define gastronomía como el “arte de preparar una buena comida” y el “conjunto de los platos y usos culinarios propios de un determinado lugar”. En estos tiempos, donde la consciencia colectiva en torno a los asuntos del medio ambiente se hace presente, debemos familiarizarnos con el término gastronomía sostenible.  

Este término pone sobre la mesa los procesos detrás de los alimentos que consumimos: ¿cómo están hechos?, ¿cuáles fueron las condiciones de trabajo?, ¿se respetó el medio ambiente durante el proceso? Esta nueva generación concibe diferentes formas de producir donde se incluyan prácticas sostenibles, en este caso las referentes a la gastronomía. Para Lina María Rojas, asesora técnica de Impacta Rural, un programa de Ean Impacta del Instituto para el Emprendimiento Sostenible, la gastronomía como modelo de negocio orientado a la sostenibilidad, debe garantizar que sea beneficioso no solo para el emprendedor o empresario, sino también para la comunidad y el medio ambiente. 

La gastronomía como práctica sostenible implica que los empresarios hagan un reconocimiento de la producción y el consumo responsables como bases de su propuesta de valor. “Por un lado, la producción de cada alimento debe garantizar un proceso amigable con el ecosistema, por ejemplo, que la compra de insumos no genere daño en el medio ambiente  (agroquímicos, pesticidas, contaminación de afluentes hídricos) y el reconocimiento de los actores que intervienen en el proceso, es decir, la comunidad misma (comunidad campesina, mujeres productoras, etc.)”, afirma Lina.  

Los beneficios que emergen de la gastronomía sostenible son muchos, como garantizar acciones de comercio justo con los productores locales, promover prácticas de impacto positivo para la producción de alimentos e incrementar el número de consumidores responsables. Por eso, es importante que la academia se interese por incluir de forma transversal las prácticas sostenibles en los distintos programas de aprendizaje. 

“Desde el Instituto para el Emprendimiento Sostenible se consolidó este año la metodología Impacta Rural, la cual tiene como objetivo el acompañamiento a emprendedores bajo el enfoque de ruralidad y sostenibilidad. Dentro de este marco se han creado diversas actividades y acciones para promoverla, una de estas es la Feria de Emprendimiento en Alimentación Sostenible, un espacio en el cual vamos a visibilizar emprendimientos y empresas que han consolidado buenas prácticas de sostenibilidad en el sector de alimentos”, precisa.  

Ahora bien, ¿cómo podemos vincular la gastronomía sostenible en la vida diaria? Aunque es un proceso que puede llevar tiempo e invita a un cambio de hábitos, siempre se puede ser más sostenible en todo lo que hacemos. Para este caso, Lina Rojas nos recomienda las siguientes acciones cotidianas que podemos realizar todos para apoyar la gastronomía sostenible: 

  • Compremos nuestros alimentos a productores locales. 
  • No pidamos rebaja a los campesinos; paguemos un precio justo. 
  • Realicemos nuestras compras en la plaza de mercado más cercana. 
  • Creemos nuestra propia huerta horizontal en casa. 
  • Seamos más críticos con los alimentos que compramos.  
  • Apoyemos a los emprendedores que fomentan el uso de la bicicleta en la logística de la última milla. 

 

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