La Maloca del Jaguar

Patrimonio
Por
Gabriela Mejía y Tatiana Soriano
Abril 14, 2021 Comparte

En medio de los departamentos de Caquetá y el Guaviare, en pleno corazón del la selva amazónica de Colombia, se encuentra la Maloca del Jaguar. Un lugar sagrado para las comunidades indígenas de Suramérica que, en el año 1989 fue declarado como Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. El descubrimiento del Chiribiquete, en 1987, probablemente sea el hallazgo más extraordinario y relevante del siglo XX en el país. Este es un parque épico, un parque que incluye una formación orográfica muy particular: los tepuyes. Estas formaciones rocosas se extienden por una serranía que alcanza los 900msnm y que hace parte del escudo de las Guyanas, la formación geológica más antigua del continente. Son rocas gigantescas en medio de la selva.

Por su dificultad de acceso, Chiribiquete no ha experimentado intromisión del hombre, a excepción de las comunidades indígenas no contactadas que habitan el territorio desde hace miles de años. En sus más de 40 mil kilómetros cuadrados, una extensión casi tan grande como el departamento del Casanare, Chiribiquete guarda riquezas culturales y biodiversidad de flora y fauna invaluables

En el año 2018, Chiribiquete recibió la declaratoria como Patrimonio Mixto de la Humanidad de la Unesco, son pocos lugares en el mundo que tienen esta categoría, pues se requiere una relación causal entre el sitio y el patrimonio.

Chiribiquete, para las comunidades indígenas, es el centro del mundo , razón por la cual escogieron este sitio mágico para realizar sus pinturas rupestres. Hasta el momento se han encontrado más de 75.000 y expertos calculan que este es únicamente el 10% de las que pueden estar en el parque.

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Instagram: @dsoleill

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María José Castaño Dávila es abogada, conoce de primera mano Chiribiquete, pues es hija del antropólogo Carlos Castaño Uribe quien descubrió la serranía, lo reconoció como parque natural y lideró el proceso de declaratoria de la Unesco. Como trabajo de grado para la maestría de periodismo, María José elaboró un reportaje multimedia sobre el parque. En este ejercicio narrativo, María José aborda la historia, la importancia y las principales amenazas que enfrente este territorio sagrado.

María José es una de las pocas personas que ha tenido la oportunidad de visitar este lugar sagrado. 

¿Por qué se denomina la Maloca del Jaguar y cuál es la relevancia para las comunidades indígenas?   

El nombre se dio por las comunidades indígenas. Según la mitología indígena, el padre Sol tuvo relaciones incestuosas con su hija la Luna, viajaron en su canoa cósmica y dejaron a su hijo Jaguar de lomo blanco y manchas nocturnas como representante en la tierra en Chiribiquete. Ese es su hogar. Para las comunidades indígenas es un animal muy importante porque representa el poder, la fuerza y el conocimiento. Por eso los chamanes indígenas, por medio de rituales, buscan transmutar en el jaguar. 

¿Cuál debe ser el Rol del periodismo para la divulgación y conservación de Chiribiquete?  

Ayudar a proteger el parque, contar cuáles son sus problemas, dificultades y su importancia, pero también obligar a que haya un cuidado especial de este sitio. La deforestación, la minería ilegal y los colonos que se acercan al parque, son las principales amenazas hasta el momento. Es muy difícil proteger este patrimonio si no existe una opinión pública bien informada.  

Desde incitativas artísticas como la película Colombia Magia Salvaje, la exposición El Jaguar y la Mariposa del Museo Nacional, ¿cuál considera que es la relevancia del arte en las estrategias de divulgación y conservación del parque? 

Nadie cuida lo que no conoce, es por esto que el papel del arte es esencial, ya que de esta manera se arraigaría la forma en la que se percibe un parque nacional como el Chiribiquete y se pensaría más en el comportamiento de la gente respecto a este. Asimismo, se debe generar mayor conocimiento y cuidado del parque. Todo con un mensaje muy claro: este conocimiento es para que la gente lo proteja, defienda y exija a los gobernadores un verdadero cuidado.    

Por otra parte, hace cinco años el jaguar no era relevante para la cultura colombiana y por medio de las campañas de divulgación que se han hecho como Guardianes Chiribiquete, se incentivó la venta del libro Chiribiquete, la maloca cósmica de los hombres jaguar. Con la campaña y el libro, fue posible lograr que la gente hablara muchísimo del jaguar. Ya no son únicamente las comunidades indígenas quienes conocen del jaguar, sino muchos colombianos. A parte de estas maneras de divulgación de conocimiento, hay una mucho más importante: la realidad virtual. La tecnología inmersiva es la opción perfecta para visitar un parque al que no se puede ir. Lo mejor de esto es que se puede tener un vínculo con el lugar, se puede sentir y experimentar, pero desde lejos con el fin de protegerlo.   

¿Cuál ha sido el impacto que ha tenido el postconflicto sobre Chiribiquete? 

El impacto del postconflicto sobre Chiribiquete ha sido terrible. La destrucción del parque se ha multiplicado de forma inimaginable debido a la deforestación. Nunca antes se había visto el avance de esta a tal magnitud sin que nada se pudiese hacer. El gobierno realiza algunos esfuerzos, pero siguen siendo escasos para lo que se acerca. Lorenzo Morales, profesor del CEPER realizó un documento interesante en el que planteó que los sitios en los que el patrimonio natural se conserva intacto, coinciden con los sitios donde la violencia fue más fuerte. Esto es porque en las selvas grumosas se escondían los grupos ilegales y, cuando finalizó el proceso de paz, lamentablemente inició el proceso de destrucción. 

¿Cuál considera que es el compromiso que debemos asumir los colombianos para salvaguardar este patrimonio?   

Antes de dar a conocer Chiribiquete, se gestionó la campaña Guardianes de Chiribiquete con el objetivo de divulgar las bellezas del parque, su importancia y la magia de un sitio que guarda la historia del continente en sus pinturas y tepuyes. El objetivo era crear un vínculo con las personas para cuidar más el parque y hacer que la gente se apropiara de temas importantes como la protección del mismo. Era importante crear consciencia y dar a entender a las personas que este no es solo un tema de los gobernadores o políticos, sino que cada uno de los ciudadanos es parte esencial del cuidado del parque. Esa fue la razón principal por la que se creó el libro. El compromiso que deben asumir los colombianos para salvaguardar este Patrimonio es seguir siendo guardianes de Chiribiquete. Es preciso apoyar todo tipo de comunicación y, por medio del arte, hay que seguir haciendo pública la importancia del parque. Es necesario proteger este sitio y se debe entender que no es un lugar apto para el turismo masivo. La mejor forma de cuidar el parque Chiribiquete es no visitarlo. 

 

*Tatiana Soriano y Gabriela Mejía son estudiantes de Estudios y Gestión Cultural de la Universidad Ean.