La lectura ilumina Buenaventura

Escritura
Por
Tatiana Soriano Moreno
Abril 8, 2021 Comparte

“Soy un muchacho de once años,  

En este día que estoy improvisando 

una canción para mi Fundación  

Que se llama Mariposas de amor 

Gracias a la fundación que nos ayuda  

para salir de todas nuestras dudas” 

Así comienza un verso cantado por Gustavo, un niño de Buenaventura, la ciudad costera más importante del pacífico colombiano. Gustavo está rapeando estos versos, mientras sostiene una hoja para ir guiándose, y continúa: 

“Mi casa no es una mansión ni un penthouse, 

Pero con mi familia la paso muy happy” 

Gustavo, a su corta edad, es uno de los más de 300 mil habitantes del puerto más importante de Colombia. Un puerto en el que las balas no han parado en desde finales de 2020. La lucha entre bandas criminales, por territorios y rutas de narcotráfico, ha puesto a la población civil en riesgo. Varios medios han reportado el #SOSBuenaventura, el caos y las balaceras que se toman la ciudad todas las noches. Las razones de estos hechos no son claras, una suma de factores como el abandono estatal, la pobreza, el racismo y la falta de acceso a la educación parece ser la chispa que encendió el puerto en medio de este contexto de violencia. 

Pero la vida, para niños como Gustavo tiene que seguir. En medio de los enfrentamientos y la tensa calma que vive el puerto, la gran mayoría de la población, que no son actores directos en este conflicto, deben seguir adelante. 

***

María Isabel Hurtado es bonaverense, abogada y promotora de lectura en el Barrio Juan XXIII. Allí, en la calle Buenos Aires II, un sector popularmente conocido como El Caguán, lidera el Club de Lectura Mariposas de Amor. Este proyecto adelanta procesos de lectura, escritura y acompañamiento escolar con los niños y niñas de su comunidad desde hace dos años y medio. Este proyecto apoya a niños de escasos recursos como Gustavo para que puedan fortalecer habilidades y competencias lectoescritoras. Actualmente hay doscientos niños inscritos, entre los tres y catorce años, y un grupo de madres víctimas de violencia de género en este sector. 

María Isabel ha construido un entorno seguro para fortalecer la convivencia en medio de la crítica situación que se vive en el barrio y en todo el Distrito por causa de la violencia y el racismo estructural. 

¿Cómo surgió la iniciativa de formar el club de lectura? 

Después de un proceso médico y de trabajar con una fundación en otros barrios, decidí contribuir al barrio que me vio nacer con un proyecto. La violencia en el sector es constante, aquí se presenta microtráfico, reclutamiento forzado, abuso y enfrentamientos entre bandas. Los libros aparecieron como refugio, como una ventana mágica para descubrir e imaginar realidades distintas. Continuamos con atención presencial, realizando refuerzo escolar, trabajo con la familia, talleres de escritura y pintura, incluso nos vamos a trasladar a una sede más grande patrocinada por la corporación  Manos Visibles. 

¿Qué libro o libros particularmente han impactado a los niños y niñas? 

Los libros que han impactado a los niños y niñas han sido de la maestra Mary Grueso. Con libros que narran historias desde la cultura afro, con personajes afro y la cotidianidad de estos, los niños y niñas se pueden reconocer en las historias.  

También les gusto la estrategia Letras y cuentos para recorrer el Pacífico, realizada en alianza con la Universidad Javeriana. Hicieron una adaptación de cuentos clásicos. Han sido muy importantes. A través de ellos se tocan temas sensibles y de la cotidianidad. Disfrutaron mucho el cuento de Ramon Preocupón porque enfatiza en las preocupaciones que sienten los niños y niñas. Como actividad complementaria realizamos un quitapesares, consiste en unos muñecos de trapo que en la cultura afro son significativos. Antes, cuando las mujeres eran esclavizadas, rasgaban sus faldas y hacían muñecos de trapo para dejárselos a sus hijos como recordatorio cuando  tenían que hacer largos viajes. La lectura nos conecta con quienes somos. 

¿Cómo el Club de Lectura logra vincular a las familias en los procesos de lectura y restauración del tejido social? 

Las familias están involucradas desde que se abrió el club. Trabajamos con madres, hicimos un curso de habilidades de crianza con la Fundación Carvajal, se graduaron cincuenta  madres,  hizo una minga comunitaria, el resultado fue la construcción de una vía de acceso artesanal. También hacemos talleres para incentivar la lectura en familia, cada familia tiene su rincón de lectura en casa y la comunidad aprecia el espacio del club de lectura como un lugar de encuentro comunitario y territorio de paz.       

¿Crees que la lectura permite a las personas ser resilientes? 

La lectura favorece una comunidad resiliente porque da esperanza, muestra panoramas distintos a los que se viven a diario, permite crear, imaginar y hacer catarsis. Mariposas de Amor es una incubadora de sueños porque los niños pueden imaginarse un futuro distinto. El arte y la cultura siempre va a permitir visibilizar lo qué pasa en Buenaventura porque las personas bailan y cantan lo que no se atreven a decir, lo que en otro contexto no podrían. Es un medio sanador. Permite transmutar el dolor y convertirlo en algo artístico 

¿Qué significa ser mujer en la promoción de lectura? 

El lo personal, ser mujer dentro de la promocióneme lectura  ha sido favorable, por ese lado sensible que tenemos, podemos empatizar con el texto y con las personas y lograr que sientan amor por la lectura. Podemos ser más cercanas y llegar al corazón. Tenemos la capacidad de elegir los textos indicados para los momentos indicados, por ejemplo, con Ramón  Preocupón logramos que los niños expresaran muchos sentimientos que tenían guardados por el pico de violencia que vive Buenaventura.   

Buenaventura

Los niños y niñas del Barrio Juan XXIII mantienen la esperanza, como las mariposas, de transformar el futuro. 

#SOSBuenaventura 

 

*Tatiana Soriano es estudiante de Estudios y Gestión Cultural en la Universidad Ean.