Cuidado y tratamiento del agua, temas inherentes a nuestro ADN

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U. EAN celebró Segundo Simposio del Agua, el Día Mundial de los Océanos

En la foto, Evan Thomas, profesor asociado de la Universidad Estatal de Portland (Portland State University).

El pasado 7 y 8 de junio, en el marco de la celebración el Día Mundial de los Océanos, la Universidad EAN y la Asociación Colombiana de Ingeniería Química (ACIQ) desarrollaron el Segundo Simposio del Agua. El encuentro fue un punto de convergencia entre los profesionales, la academia, el estado y la empresa pública para discutir en torno a la regulación, la normatividad, el aprovechamiento y el tratamiento sostenible del preciado líquido.

El Simposio fue una jornada en la que conferencistas invitados de Portland State University (PSU), ubicada en una de las ciudades más emblemáticas del mundo por ser una verdadera urbe sostenible, inteligente y verde, compartieron su experticia con los asistentes.

Asimismo, representantes de Empresas Públicas de Cundinamarca, la Región Administrativa y de Planeación Especial, el Consejo Profesional Nacional de Ingeniería, Ecolab, Lavola y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) dieron valiosos aportes al encuentro.

Evan Thomas, profesor asociado de PSU, expuso cómo llevó a cabo la conceptualización, el diseño y la puesta en marcha de una intervención de salud pública, con la que impactó a 1.6 millones de personas en Ruanda (África), llevando estufas a 350.000 hogares y filtros de agua a 102.000.

Por otro lado, Nick Bryant, de la misma universidad, compartió su experiencia de trabajo en el Laboratorio de Tecnologías Sostenibles del Agua, la Energía y el Medio Ambiente de Portland. Donde se dedica a la observación de sensores instalados bombas de perforación y de mano, letrinas y estufas en Kenia, Etiopía y Ruanda, para analizar datos e identificar precepciones, a fin de hacer mejoras a los servicios.

¿Cuál es el panorama mundial frente a la escasez y tratamiento de este recurso?

Thomas aseguró que en el mundo hay 1 billón de personas que consumen agua sucia y 2 billones que no tienen baños ni saneamiento.

Por su lado, Julien Chenet, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad y uno de ponentes del Simposio, manifestó que Colombia es el país que recibe más agua por km2, en el mundo, proveniente de las precipitaciones. Sin embargo, las condiciones de caída de este líquido se han tornado violentas, a causa del cambio climático y la geografía del territorio. “A Chocó llegan 13.000 milímetros al año –6 veces más que lo que cae en Bogotá–, mientras que hay lugares como el Desierto de la Tatacoa y la Guajira donde no cae agua”, agregó Chenet.

De otro lado, Juan Pablo Rodríguez, investigador y docente de otra universidad bogotana, sostuvo que, en términos generales, el país está retrasado en el tratamiento de aguas residuales, frente al resto del mundo. “Las ciudades grandes tienen más recursos, por eso desarrollan investigaciones y tecnologías, pero el tema en las ciudades pequeñas es más precario”, añadió.

Algo similar expresó Chenet. “En Colombia, llegamos, escasamente, al 42% de aguas tratadas. En este momento, por ser un país que históricamente ha tenido exceso de volumen de agua, el líquido no se ha cuidado, porque ‘no es un recurso tan valioso’, al ser ‘supuestamente’ abundante”.

Aun así, Rodríguez manifestó que hay grandes retos y oportunidades en temas de consumo de agua potable, reuso de aguas residuales tratadas y aprovechamiento de aguas lluvias de escorrentía.

Acciones particulares, grandes impactos colectivos

Según Thomas, una acción clave es empoderar a las comunidades y exigir servicios de agua y saneamiento. De esta forma, insistió en que las personas deben tener una voz, lo cual se logra cuando son activistas y trabajan con comunidades, para solicitar mejores servicios al gobierno.

De otro lado, Bryant expresó que el agua es invisible para todos, particularmente en el occidente. “Nosotros no pensamos en cuánta agua consumimos y con qué fines. El hecho de reflexionar sobre qué tan frecuente y la forma en la que usamos el agua crea una mentalidad. En ese momento, empezamos a preguntarnos cómo podemos ser más eficientes con el recurso”, agregó.

En ese orden, el profesor EANista Chenet resaltó la importancia de aplicar el triángulo KGB, en el que se involucra la academia (knowledge), el gobierno (government), y las empresas (business). “Es indispensable que estos tres puntos estén de la mano, para resolver los problemas del país de manera completa, adaptando las leyes a las empresas y las necesidades de la nación”, aseveró.

Durante sus intervenciones, los conferencistas nombraron diferentes acciones que puede emprender el Estado, la academia y la sociedad para aportar a esta causa común, entre ellas:
 

  • Recolectar aguas lluvias o el último ciclo de lavado para emplear en los sanitarios.
  • Considerar sistemas de aprovechamiento de recursos en nuevos proyectos de construcción.
  • Diseñar incentivos económicos para que las construcciones corporativas y familiares implementen dispositivos de ahorro.
  • Incluir prácticas de riego por goteo en actividades agrícolas, para reducir el consumo del recurso.
  • Emprender acciones de trabajo social humanitario.

Por lo pronto, podemos decir que la Universidad EAN está cumpliendo con su cuota. “Todas las personas que pasan por la Institución tienen una sensibilidad frente a la sostenibilidad y los problemas actuales. En el caso de los ingenieros, ellos reciben una variedad de unidades de estudio en las que entienden su rol y reciben herramientas claves que les permiten desarrollar mecanismos para promover el cuidado de los recursos naturales del país y el mundo”, concluyó el profesor Chenet.
 

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