Emprendiendo una vida significativa Blog Universidad EAN

Emprendiendo una vida significativa

Por
Carlos Fernando Ramírez Salazar, profesor de la Facultad de Administración, Finanzas y Ciencias Económicas

El inicio de un nuevo período académico trae expectativas e ilusiones para quienes comienzan su carrera universitaria, así como reflexiones y ajustes para quienes ya han recorrido algo del camino.

Para todos es un comienzo. Y la magia de los comienzos es que nos permite arrancar de cero; tenemos un sentimiento de renovación y queremos hacer planes y establecer objetivos. Así va transcurriendo nuestra vida, llena de nuevos inicios y de logros cumplidos que solo dependen de cada uno de nosotros, así como de cada uno nacen los conceptos de felicidad, éxito, prosperidad y trascendencia.

“Y la magia de los comienzos es que nos permite arrancar de cero; tenemos un sentimiento de renovación y queremos hacer planes y establecer objetivos”.

Dale Carnegie decía: “Todo el mundo busca la felicidad, y hay un medio para encontrarla. Consiste en controlar nuestros pensamientos. La felicidad no depende de condiciones externas, sino de condiciones internas”.

Entonces, el principal problema para alcanzar la felicidad no es la falta de recursos o de capacidades, sino la ausencia de sueños y la falta de propósitos para alcanzarlos.

La vida es como una escalera y cada peldaño es un desafío. La buena noticia es que todos podemos llegar a ese último peldaño y la fórmula para hacerlo está inventada: el logro de nuestros propósitos depende solamente de la intensidad de nuestros pensamientos y de nuestra capacidad para estar enfocados y alineados. Cada persona dirige su orquesta, que interpreta su música con base en su propia partitura.

“El logro de nuestros propósitos depende solamente de la intensidad de nuestros pensamientos y de nuestra capacidad para estar enfocados y alineados”.

Ahora, disponemos de un sinnúmero de autores que escriben y han escrito sobre la felicidad, el éxito, la riqueza, la abundancia y la prosperidad. En todos ellos la fórmula tiene un   hilo conductor:

  1. Define tu propósito
  2. Fija tu rumbo
  3. Enfoca tus pensamientos
  4. Responsabilízate de tus actos
  5. Persevera
  6. Cree en ti, ten confianza y conciencia de lo que estás haciendo

Dicho lo anterior, el fruto de lo que siembras llegará con tanta abundancia que no solo alcanzarás tu propósito sino que podrás compartirlo con los demás y entonces entenderás que tu vida ha tenido significado y has trascendido a través de tus propios  pensamientos.

Albert Einstein decía: “Si quieres vivir una vida feliz, átala a un objetivo, no a las personas o a las cosas”.

¡Feliz comienzo y éxito para todos!

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