Retos de la educación que debe enfrentar Colombia

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Retos de la educación que debe enfrentar Colombia

A propósito del IX Encuentro Nacional y I Internacional de Directivos Docentes desarrollado en la Universidad EAN, Javier Manjarrés Pabón, director de la corporación educativa organizadora de este evento, compartió su opinión sobre los retos que deben asumir los actores involucrados con el sector educativo colombiano.
 
Según este doctor en Educación, aunque el Estado ha dado pasos significativos frente a esta cuestión, los retos del próximo gobierno y la sociedad en general se concentran en aspectos como la cobertura y la calidad.
 
“Pese a los avances, nuestros niños, niñas y jóvenes no han recibido una formación acorde a la época actual. Ellos necesitan una educación que los prepare para la vida y la competitividad, y que les permita continuar sus estudios y desarrollar su vida laboral en cualquier lugar del mundo, sin importar la escuela de la que se gradúen” afirmó Manjarrés.
 
A su vez, este exponente manifestó que desde el aula es necesario fortalecer las competencias socioemocionales o, como las denomina, competencias para la vida, que le permitan al estudiante establecer un proyecto vocacional y desarrollarlo de una manera exitosa, de forma que le aporte a la sociedad.
 
“La principal tarea que tienen las instituciones educativas es ofrecer una formación integral que tenga en cuenta las distintas dimensiones de la complejidad del ser humano, porque si se descuida alguna de ellas no se está respondiendo a las necesidades de los estudiantes” aseveró Manjarrés.
 
Asimismo, expresó que las instituciones deben entender que el ser humano vive en un contexto cambiante, por lo cual deben adaptar las metodologías de enseñanza según las dinámicas de aprendizaje de cada individuo, dejando de lado prácticas y conocimientos que no serán muy útiles para la vida.
 
Finalmente, este directivo invitó a padres y docentes a ampliar su visión sobre el proceso de formación y a no guiarse por los paradigmas con los que fueron educados. “Nos instruyeron para una realidad que ya no existe, por eso estamos llamados a ser facilitadores y acompañantes, con el fin de que los niños y jóvenes sean protagonistas de su realidad y de su propia historia. No perpetuemos con ellos lo que ocurrió con nosotros” concluyó.
 

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